Saltar al contenido
‚Ė∑ Descargar libros gratis en pdf y epub „Äź2018„ÄĎ

El ilusionista de los versos РShneiller Jiménez Tiberio

El ilusionista de los versos  epub
Genero: Erótica

El ilusionista de los versos Sinopsis

El ilusionista de los versos es la puesta en escena de la historia de un asesino. En la ciudad de New York de la segunda mitad del siglo XX. Con una peregrinación obligatoria que explica sus cimientos, su abandono y crianza en un orfelinato, su ascenso como el poeta más importante de Norte América y su trágico final. Narra la adulación e idolatría de una sociedad frente a las virtudes de un poeta excepcional y el hostigamiento y condena cuando lo encuentran culpable de una serie de asesinatos.
José Sebastián Grenouille, no solo posee vínculos consanguíneos con Jean Baptiste Grenouille, sino que es su reencarnación, y si bien es cierto esta vez no poseía el don de los olores, porque este gen había mutado, ahora su habilidad consistía, no en extraerle el olor a las jovencitas para realizar un perfume, esta vez le destilaba el alma a los seres vivientes por medio de sus composiciones poéticas y las depositaba en sus versos, para darles vida, transfigurándose en El ilusionista de los versos.


Ficha técnica

Título: El ilusionista de los versos
Autores: Shneiller Jiménez Tiberio
Tama√Īo: 0.63MB
N¬ļ de p√°ginas: 689
Idioma: Espa√Īol
OS: iOs, Android, Windows
Servidores: Google drive, 1Fichier, Zippyshare, y Onedrive


Descargar libro Gratis El ilusionista de los versos РShneiller Jiménez Tiberio

El apetito voraz de José Sebastián Grenouille era inusual: salió del vientre
de su madre como cobrándole las facturas pendientes de alimentación, debido
entre otras cosas por haber desconocido su condición, solo hasta el momento
mismo del acto de alumbramiento. Por todo el camino hasta llegar al hospital
María Gricelda no dejó de amamantarlo, chupaba el pecho de su madre con
un ímpetu que daba gusto verlo, apenas dejando pausas para respirar.
La misma noche, casi de inmediato, después de instalada María Gricelda
en una habitación junto a su hijo, el servicio médico los separó, a fin de
realizarle al recién nacido chequeos pediátricos de rigor, y asegurarse de su
buen estado de salud, haciendo lo propio también con la madre, tomando en
cuenta las condiciones y el lugar donde ambos fueron encontrados.

Al siguiente día, después de la revisión médica, parecía que ambos
contaban con un normal estado de salud. A José Sebastián que a pesar de su
delgadez no se encontraba desnutrido, lo retornaron al pecho de su madre.
María Gricelda recibió la alimentación y los cuidados adecuados, y
brindaba a su vez la leche materna a su primogénito sin ninguna dificultad
hasta ahora, con intervalos muy cortos entre una sesión de amamantamiento y
otra.José Sebastián nunca lloraba, más bien daba alaridos cada vez que tenía
hambre y no estaba siendo alimentado.

Al tercer día de estadía en el hospital, después de haber recibido la visita
de su compa√Īero de desventuras C√©sar Mill√°n, Mar√≠a Gricelda comenz√≥ a
sentir un malestar, un agotamiento y un frío insoportable. De inmediato fue
atendida, el termómetro al tomarle el médico la temperatura registraba 41
grados centígrados de fiebre. Fue diagnosticada después de realizadas unas
pruebas de sangre, con una infección severa, que poco a poco le iba
invadiendo todo el cuerpo, y debido a su condición, José Sebastián fue
llevado a la habitación contigua, con una recién parida que estaba dispuesta a
amamantarlo.
En los días siguientes la salud de María Gricelda se agravó y fue tratada
con una serie de antibióticos, que al principio no parecía hacer retroceder la
infección, hasta que pasadas las 72 horas, el delirio junto con la fiebre cedió,
llegando a un estado estable y esperanzador.
Habiendo transcurrido m√°s de una semana, en definitiva todo el peligro
quedó atrás.

Durante el periodo de fiebre alta, el subconsciente de María Gricelda y
sus delirios despejaron los recuerdos tapiados de cuando fue violada por su
padrastro.
Esa noche, a√ļn despierta en su cama, y mientras el reloj anunciaba las dos
de la ma√Īana con un par de campanadas, en el instante en que casi entraba al
mundo de los sue√Īos, una sombra gris,

proveniente del pasillo, entró a su
habitación de manera muy ágil, o más bien discreta. De inmediato, con los
ojos entreabiertos, se dio cuenta de la presencia de su padrastro, a lo mejor en
busca de alguna pertenencia que como siempre olvidaba en cualquier lugar.
No pasó mucho tiempo cuando se abalanzó sobre ella, tapándole la
respiración con un trapo impregnado de un líquido cuyo efecto la despojó de
toda voluntad y fuerza para defenderse.


Leer  en online dando clic abajo

 online


PDF


EPUB


Mas libros del mismo autor: